Entradas

Tierra, agua y digital: la revolución del FESPACO

Siege_FESPACO_Ouaga

¿Dónde has dicho que queda exactamente esa ciudad de nombre imprescindible para un trabalenguas castizo? ¿Comida de tierra, de oasis secos, de turbantes color añil? ¿Pero es que allí hacen cine? Todas tus preguntas se resumen en Uagadugú. ¿Uagaduqué? Que sí. Tú, sigue leyendo. Es la capital de Burkina Faso y por agregaduría del cine africano desde el año 1969. Allí se celebra cada dos años el Festival panafricano de cine y televisión, más conocido como FESPACO, que reúne a directores, actores, promotores, distribuidores y amantes del séptimo arte para presenciar la cita más importante de estas características que tiene lugar en África y para desestereotipar todo cuanto tiene que ver con las culturas africanas. Pasen y vean.

Aunque quizás el año 1969 quede subrayado por la llegada del hombre a la luna, por el festival hippie de Woodstock aderezado con sicodelia, mucho love y cannabis, o por la conexión Madrid-París en 13 horas con el TALGO, sea como sea, ya se saben las fechas para la 24 edición del FESPACO 2015: del 27 de febrero al 8 de marzo. Y las novedades que cambiarán por completo el panorama. ¿Nuevos tiempos para los cines africanos?

Al finalizar la 23ª edición en febrero de 2013 y con la todavía resaca de los premios de la academia norteamericana (Los Oscars), el propio delegado del FESPACO, Michel Ouedraogo, anunciaba que la competición por el premio Etalon de Yennengase abriría a películas digitales y que ya no estaría limitado a trabajos rodados en 35mm. “Debemos adaptarnos a las tecnologías de nuestro tiempo de las que se han apropiado un gran número de cineastas africanos”, explicaba.Pero además, para la próxima edición en 2015 se introducirá la opción de que películas de la diáspora africana puedan competir por el preciado premio.

fespaco

La apertura del prestigioso galardón africano a trabajos realizados con cámaras digitales se esperaba desde hacía varios años. Una realidad, más que una necesidad. Los costes de producción y posproducción se han abaratado con la posibilidad de establecer pequeños laboratorios “caseros” que otorgan unos resultados cinematográficos de primer orden. Además, la influencia de las antiguas metrópolis en el control del proceso de montaje era prácticamente absoluto, por lo que desde hace una década aproximadamente, la posibilidad de hacer cine se ha democratizado. Y ejemplos son la reconocida industria nigeriana (Nollywood), la ugandesa (Ugawood) o la que se está estableciendo en la costa este africana (Swahiliwood).

Pero las salas de cines en África están, cuando no vacías, en proceso de demolición o sucumbidas a los súper poderes del negocio infalible de palomitas-refresco-película de acción/comedia realizada en Hollywood. Porque sí. El proceso de globalización cultural es una realidad y el control de unos pocos sobre el tridente producción-distribución-exhibición ha traspasado unas fronteras porosas como son las de las audiencias y los gustos. La simultaneidad de las masas asusta. Aturde. Así que el FESPACO del próximo año hará gala del eslogan capitalista de renovarse o morir. O sucumbir que es parecido. Siempre quedará el cine de autor de los padres de las cinematografías africanas o de los directores que son agasajados en Cannes, la Berlinale o Sundance. ¿Pero qué ocurre con el público de casa?

espore-voyage

Uno de los incentivos para participar en la 24ª edición del FESPACO será el incremento de la cuantía por ganar el Etalon de Yennenga que ha pasado de 10 millones a 20 millones de CFA (unos 30.400€). “Un reconocimiento que no es generosidad.Se trata principalmente del apoyo otorgado por el Gobierno de Burkina Faso al trabajo de los diseñadores africanos participantes en FESPACO”, explica en la web oficial del festival Ouedraogo.

Más apoyo a los realizadores locales, más políticas de protección a las películas nacionales para poder ser proyectadas a sus audiencias locales, más inversión en escuelas de formación. Temáticas que continúan en el candelero de los profesionales africanos que se dedican a la industria cinematográfica. Un sector que mueve mucho dinero además de crear puestos de trabajo. Quizás, la decisión del digital en el FESPACO 2015 haga abrir los ojos a otros gobiernos del continente.

*Artículo publicado en colaboración con el blog VOCES

 

Herramientas para el éxito de directores de Nollywood

Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

Nadia Denton, especialista en el desarrollo de audiencias. Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

“La parafernalia de hoteles y ruedas de prensa para medios que son afines, si pagas publicidad, no es necesaria. Por eso tenemos bajos presupuestos en Nollywood”. Rotundo y sin apartar la vista de los diferentes responsables de las plataformas de vídeo bajo demanda, respondía el director y escritor nigeriano Mahmood Ali-Balogun. La jornada de profesionales de la segunda Nollywood Week prometía por la variedad de propuestas que traían los organizadores a pesar del retraso de casi una hora y media. Hoy el centro de París amanecía colapsado por la ceremonia de conmemoración de los 70 años del desembarco de Normandía con visita de Putin y Obama, entre otros, incluída. Así que el desayuno con sabor africano amenizado por las delicatesen del resaturante African Kitchen se eternizaba en la cafetería del cine Arlequín con apuntes de historia.

Este año el foco se ha centrado en tres diferentes áreas: producción, distribución y financiación en la era digital. Y el hielo lo rompía Nadia Denton, especialista en el desarrollo de las diferentes audiencias, desgranando el contenido de su próximo libro que verá la luz después del verano y que se titulará algo así como “Guía de éxito para directores nigerianos”. La autora también de The black british filmmaker’s guide to success: finance, market and distribute your work, reconocía que “la fórmula del cine de autor muy al gusto de los festivales y los cinéfilos, no termina de encajar en la cultura nigeriana por lo que el modelo de Nollywood debe ser otro”. Más en la línea hollywodiense, se entiende…

NWP15

Imagen durante las jornadas profesionales. Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

Sin embargo, el esencialismo cultural tiene barreras que la propia creatividad desborda cada día. Todo esto sumado a un esquema de guión apuntalado bajo el símbolo del dólar que no deja de adulterar la capacidad de los públicos. Por eso Godard sonrojaba a las escuelas de guión al plantear una narrativa que interpelara al espectador sin tregua para la adivinanza. El senegalés Mambéty ya lo hizo también al amagar en alguna esquina de Dakar el consabido esquema presentación-nudo-desenlace…

La compañía Angénieux presentó su nueva lente híper-luminosa, híper-ligera e híper adaptable a cualquier dispositivo de vídeo y foto. Las empresas que trabajan en la espiral de crear nuevas herramientas para los que hacen cine saben que lo digital es la solución a los quebraderos de bolsillo de los productores. Pero claro, la lente es también híper-cara y no apta para todos los públicos. El precio de salida, según los requisitos del comprador, comienza en 18.000€, prácticamente el presupuesto de una película realizada en Nollywood.

NWP14

Imagen durante las jornadas profesionales. Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

Otra de las novedades que se han presentado hoy ha sido Melusyn: una nueva plataforma para compartir y sincronizar los equipos de producción para optimizar un buen plan de rodaje. Pero el pilar del encuentro llegaría a continuación. Se hablaba de dinero bajo el modelo del low-cost, de cómo canalizar sinergias en el sector audivisual herido tras la crisis económica y sistémica mundial, y de los desafíos en el sistema de Nollywood.

La crispación y el buenentendimiento del respetable prendió cuando alguien del público preguntó: ¿Y qué pasa con los derechos de los directores? Hoy era el día para el banquillo de unos y el púlpito de otros. La distribución de los trabajos realizados por directores africanos ha variado en la forma: antes todo el proceso de edición, posproducción, distribución y exhibición se centralizaba en las antiguas metrópolis (también en EE.UU. y Canadá), y ahora el proceso queda en casa. La localización ha cambiado pero el capital circula en manos de unos pocos; ahora con otro color de piel. Por eso que de cierta forma se le recriminaba a iROKO y a la directora de la plataforma de vídeo bajo demanda Nollywoodtv.fr, presente en la sala, que estuvieran teniendo tanto éxito pero que éste no fuera equitativo con los creadores.

De hecho, esta plataforma además de consolidarse como espacio de encuentro virtual para la diáspora nigeriana de Francia se afianza también en Costa de Marfil y Camerún. Los márgenes de beneficio son meridianamente claros e invitan a la reflexión: en el caso del contrato con la plataforma Nollywoodtv.fr los directores ceden todos los derechos de las películas durante 5 años por unos 10.000€. Y el apunte inteligente de Enrico Chiesa, responsable del portal Africafilms.tv, matizaba: los contratos son explícitos y no hay duda para la queja. Aunque las condiciones, evidentemente, podrían ser otras.

 

París se prepara para su segunda semana de Nollywood

París se rindió al primer festival de Nollywood en Europa que tuvo lugar el año pasado. Cine made in Nigeria que, tras 20 años en un anonimato intencionado por los circuitos internacionales de distribución de cine, es considerada como la segunda industria cinematográfica más importante del mundo a nivel de producción.Y este año vuelve la Nollywood Week París (del 5 al 8 de junio) con una selección de seis películas que tendrán como principal objetivo hacer repensar el cine que se realiza en este país de casi 170 millones de personas. El año pasado la selección fue muy contemporánea con películas de la década de los 2000 y para este año se vuelve a repetir la tónica con títulos que serán pre estrenados por primera vez en Francia como Mother of George, pre estreno mundial como Being Mrs Elliott, o películas que han sido seleccionadas en el Festival de Cine Africano de Nueva York (AFF) para este 2014 como Confusion Na Wa. El listón del 2013 se quedó en cerca de 1.500 personas que visitaron la sede del festival en París durante 4 días y disfrutaron de una selección de películas en la que se impuso la comedia romántica Phone Swap, de Kunle Afolayan. Hoy arrancamos el primero de una serie de artículos dedicados a este festival del que Wiriko es medio oficial. Y qué mejor que entrevistar a su creador y director ejecutivo, Serge Noukoue, para explicar los entresijos de esta segunda edición.

Serge, director ejecutivo de la Nollywood Week París.

Serge Noukoue, director ejecutivo de la Nollywood Week París.

¿Crees que el festival abrió una nueva ventana en París? ¿En Europa?

Por supuesto. París y los parisinos no eran tan conscientes de las implicaciones de Nollywood como lo son hoy. No hay duda sobre eso. Y ahora es cuando comienza el verdadero trabajo. París ha sido introducido en Nollywood, pero no debemos detenernos ahí. Queremos lograr más. Queremos sinergias que sucedan entre Nollywood y el cine francés. Más colaboraciones… Y queremos que las películas de Nollywood se vuelvan ampliamente accesibles en el mercado francés y europeo.

¿Cuál fue la crítica en la cuna del cine europeo?

La mayoría de personas se vieron sorprendidos por la calidad y la diversidad de las películas en nuestra selección. Era diferente de la imagen que tenían de Nollywood.

¿Piensas que la diáspora nigeriana en París se siente identificada con este festival?

La diáspora nigeriana en París es bastante pequeña en número. Creo que están felices de tener la oportunidad de ver las películas que mostramos en nuestro festival, pero no son los únicos. La gente de otros países también vinieron con entusiasmo al festival… Los blancos, los negros. Nuestro objetivo es acercar este cine a cualquiera que sea curioso y le encante el séptimo arte.

¿Cuál será la difusión en París? ¿Y en Nigeria?

Si usted se refiere a la atención de los medios nos pondremos en Francia y Nigeria, sólo puedo decir que está creciendo . Tenemos algunos de los principales canales de televisión, estaciones de radio, sitios web y blogs que cubrirán el evento. Es un buen reflejo del creciente interés para Nigeria y Nollywood; en particular en Francia.

¿Cuántas personas forman el equipo de la Nollywood Week 2014?

Somos unas 10 personas pero 3 de los que trabajamos podenos decir que lo hacemos de una forma más permanente.

¿Cuáles son los apoyos económicos con los que cuenta el festival: embajadas, empresas, particulares?

Es una mezcla. Todos ellos aparecen en nuestra web pero nuestro principal socio es Total, una empresa francesa que está muy presente en Nigeria. Su apoyo ha sido de gran ayuda por eso estamos muy agradecidos a ellos ya todos nuestros socios, ya que sin ellos no seríamos capaces de producir este festival.

Nollywood, la segunda industria más importante del mundo.

Nollywood, la segunda industria más importante del mundo.

¿Qué novedades presenta este año el festival?

Bueno, esta vez estamos presentando 8 películas, de las cuales 6 competirán por el premio al mejor largometraje. La película Being Mrs Elliott abrirá el festival y lo clausurará Mother of George, ambas fuera de concurso. La película de apertura, dirigida por la famosa actriz Omoni Oboli, no se ha mostrado en ningún otro sitio, es un estreno mundial y estamos muy contentos de ser los primeros en proyectarla. Ya sabes… Si quieres ser parte de las pocas personas que se llega a ver, ¡tienes que venir a la Nollywood Week de París!

¿Qué actividades paralelas habrá durante el festival?

Como de costumbre, la música también jugará un papel importante. También en el salón Lagos, todo el mundo podrá disfrutar de una selección de alimentos nigerianos. También habrá una pequeña tienda donde se podrán adquirir DVDs, libros, camisetas y otros artículos.

Seis películas muy actuales (todas del 2013) se presentarán en París pasando por casi todos los géneros del cine: thriller, política, guerra, comedia, romántica… ¿Crees que esta selección ayudará a cambiar los estereotipos que se suelen tener sobre el cine de Nollywood?

Eso es sin duda nuestro objetivo. Presentar un conjunto diverso de películas nigerianas para que los espectadores puedan entender mejor este fenómeno que llamamos Nollywood.

¿Consideras Half of a yellow sun cine de Nollywood?

Consideramos que es una película nigeriana. Dirigida por un nigeriano y co-producido por Nigeria. Eso hace que sea elegible para nuestro festival.

¿Cuándo una Nollywood week en otro país de Europa? ¿Cuándo en España?

De hecho, hemos recibido algunas peticiones y esperamos poder traer la semana de Nollywood a otros lugares pronto. Os mantendremos informados. Pero sí… ¡Definitivamente, nos encantaría venir a España!

 

Nollywood Week Paris

“En realidad es un premio de todos los directores africanos”. Estas acaban de ser las primeras palabras de Kunle Afolayan el realizador nigeriano de la comedia Phone Swap elegida por el público como la mejor película de la Nollywoodweek 2013.

‘Phone Swap’ se encumbra en París con su metáfora sobre la era digital

Kunle Afolayan, director de Phone Swap, mejor película en la Nollywoodweek de París. Foto: Sebastián Ruiz

“En realidad es un premio de todos los directores africanos”. Estas acaban de ser las primeras palabras de Kunle Afolayan el realizador nigeriano de la comedia Phone Swap elegida por el público como la mejor película de la Nollywoodweek. Era una de las tres candidatas a enamorar al público parisino junto a Last flight to Abuya y Man on the ground. Pero la conjunción de un romance previsible con un guión sutil hasta el final,  personajes atractivos, estereotipados y divertidos como Wale Ojo, Nse Ikpe-Etim, Joke Silva, Lydia Forson o Adam Ameh, una trama narrativa entre el mundo rural y la gran ciudad, y el hilo conductor a través de dos blackberries han hecho las delicias de los espectadores.

Phone Swap, alejada de las producciones caseras nigerianas producidas en una semana (el presupuesto ha sido de 400.000 dólares), subaraya temáticas importantes para Nigeria (un país de unos 160 millones de persona) como la importancia de la religión tradicional o la necesidad imperante de la búsqueda de un empleo. De esta forma los protagonistas del filme, Akin y Mary, que no se conocían previamente, comienzan una historia rocambolesca al intercambiar sus móviles. Una trama adaptada a tiempos modernos que ya ha sido tratada en varias ocasiones: vivir la vida del otro, con perfiles antagónicos y que, finalmente, terminan combinando la suerte del destino en un final feliz. Sin embargo, la calidad, ciertamente merecía con creces el galardón.

Kunle Afolayan, actor, productor y realizador, llegó al mundo del cine por una mezcla de coincidencias. Hijo del legendario cineasta nigeriano de los años 70 Ade Love, Afolayan es graduado en dirección de empresas aunque no pudo resistir la llamada del cine a sus 30 años haciendo valer el refranero castellano “nunca es tarde…”. Como ha afirmado esta noche tras recibir el premio del jurado: “Creo que muchas personas no ponen atención ni a la producción ni a los detalles, por lo que es maravilloso que nuestro cine sea globalizado para que pueda verse en el mayor número de salas posibles. Es un premio, en realidad, de todos los directores africanos”, ha sentenciado Afolayan.

Nollywood llama a la puerta de la diáspora francesa

Encuentro profesional Nollywood en París. Foto: Sebastián Ruiz.

El Festival de cine nigeriano de parís, el Nollywoodweek Paris, ha despertado el interés de los medios franceses. “Así que es la segunda industria del mundo… ¿no? Habrá que verlo primero”. La pregunta que se hacía Françoise Millard, una crítica de cine afincada en la capital francesa, sobrevolaba en la apertura del festival: escepticismo. La duda de la calidad ha estado presente en las diferentes tertulias con productores franceses, distribuidores y periodistas del sector, una difícil frontera que se resistía a analizar esta industria como lo que es: heterogénea, con diferentes presupuestos, y que en algunos ejemplos se perfila aspirante para los circuitos convencionales occidentales con un claro barniz de entretenimiento (Phone Swap o Last flight to Abuja) o para un público que busca la reflexión crítica (Man on ground).

Nollywood no es una. Así quedó patente el viernes por la mañana cuando una treintena de profesionales del sector (directores, actores, productores y distribuidores) se reunieron para debatir cuál era el futuro real de Nollywood en Francia, cuál era el público objetivo y cuáles eran las posibles fuentes de financiación. Después de la resaca de la inauguración (presentaciones oficiales, música en directo y la proyección del film que abriría el festival, Phone Swap) todos estaban dispuestos a desestereotipar. Bueno, no todos. Tunde Kelani, el director de Maami, y Mahmood Ali-Balogun, director de Tango with me, reivindicaban unas narrativas propias y muy en la línea de los detractores de esta industria: violencia, componente religioso, corrupción y dinero fácil. ¿Pero son estas temáticas las preocupaciones de las sociedad nigeriana? ¿Y qué sociedad, la rural o la de la urbe? El debate estaba abierto.

“La gran mayoría de las películas de Nollywood muestran las realidades de los nigerianos. Es así. Y es muy interesante que reflexionemos sobre ello en estos términos, no en otros”. Eran las palabras de Moradewun Adenjnmobi, profesora del departamento de Estudios Africanos de la Universidad de California, especialista en literatura africana, cultura popular africana y performance africana. En términos generales los presupuestos de las películas oscilan entre los 10.000€ y los 500.000€ de media lo que ha favorecido una democratización de las imágenes que a su vez juegan con un componente de realidad interesante en los guiones, es decir, la realidad ficcionada frente a la ficción per se. “Está claro que el dinero no es sinónimo de mejor, por lo que una película con mayor presupuesto no tiene necesariamente porqué ofrecer una mejor calidad”, apuntaba el realizador Tunde Kelani.

La crisis de financiación por parte de los inversores privados es una de las motivaciones por las que esta prolífera industria (una media de 2.000 películas al año), busca suerte en los bolsillos franceses. Es más, el interés que despierta Nollywood ha desarrollado, también, una extensa bibliografía que ahonda en los componentes económicos, antropológicos, estéticos o psicológicos. Precisamente, la demanda de nuevos mercados implica nuevas estrategias, en este caso, la traducción. Efectivamente uno de los puntos calientes del encuentro profesional fue el componente lingüístico. ¿Cómo traducir expresiones que son sonidos de la lengua yoruba, hausa o igbo a alguna lengua? ¿Cómo captar la atención del público francés?

Los productores, preocupados por exprimir cualquier fuente de inspiración en busca de dinero, en cómo acercar una película contextualizada en Nigeria al público galo, mantienen al margen la impronta personalidad de los directores sobrepasando en alguna ocasión su autonomía creativa… Y las consecuencias pueden ser comprometidas. El ejemplo lo citaba el director de Last flight to Abuja, el nigeriano Obi Emelonye: “Mi película en francés es otra completamente distinta. ¿Te puedes creer? El título es Last flight to Abuya y en francés es Aller sans retour… ¿Qué es esto? Porque mi película desde luego no…”, preguntaba irónico entre risas el realizador asentado en Londres.

Finalmente hubo consenso en una cuestión: los focos deberán orientarse hacia la diáspora nigeriana en Francia. Tanto los productores franceses como los nigerianos convinieron que el business de las películas de Nollywood como modelo a exportar es éste, aunque no precisaron más sobre las implicaciones o repercusiones que puede tener. El futuro promete, y más cuando desde octubre la cadena Nollywood TV emite contenido exclusivamente en francés. De momento, esta tarde a las 19.30 horas se conocerá cuál es la mejor película elegida por el público que tendrá difusión asegurada en las salas de la cuna del cine.

Artículo publicado en Wiriko

Nollywood, por primera vez en Francia, desafía a la cuna del cine

Nollywoodla segunda industria cinematográfica del mundo sube en unos minutos el telón del primer festival de cine nigeriano en la cuna del cine, París. Con una media de unas 2.000 películas al año, durante cuatro días la Ciudad de la luz acogerá a directores, actores y representantes de este mercado que, como punto de partida, tendrán la dura empresa de convencer al público francés de que “evidentemente no todo lo que se produce en Nollywood es de mala calidad”, como ha subrayado para Wiriko el director del festival, Serge Noukoué, entre focos y nervios. “La selección de las siete peliculas que hemos programado para celebrar los 20 años de existencia de Nollywood ofrecerá una nueva visión del cine que se realiza en Nigeria”, ha sentenciado Noukoué.

La crítica al cine considerado como Nollywood es recurrente (actores inexpertos, producción casera, bajos salarios, guiones poco elaborados) y con una iconografía y escenarios influenciados, en gran medida, por la mirada cargada de estereotipos que el público extranjero tiene sobre Nigeria en particular y, sobre África en general. No obstante, el festival, que tendrá lugar en el Teatro L’Arlequin hasta el próximo domingo, pretende lanzar una punta de lanza reivindicando, precisamente, que con la proliferación tan intensa del cine en Nigeria, hay material más que suficiente para que el espectador perfile un lienzo heterogéneo y diverso con películas que van desde el encorsetamiento convencional del National Geographic o films de serie B, a la rigurosidad de los reportajes de la BBC y películas merecedoras de participar en cualquier festival internacional. ¿La fórmula de éxito en el público nigeriano y de centro África? La misma que tiene lugar en la India con Bollywood, la primera industria del mundo: exagerar groseramente el color de la población local para divertir al público.

Pocos especulaban en aquella época sobre los acontecimientos que tendrían lugar 118 años más tarde. Pero la historia, siempre caprichosa, vuelve como atalaya a iluminar, esta vez, en formato 35mm. Fue el 28 de diciembre de 1895 cuando en el Salon Indien du Grand Café, los hermanos Lumière proyectaron algunos de sus cortometrajes encumbrando esa fecha como el nacimiento del cine. Desde entonces, Francia es referencia para el séptimo arte. Sienta una cátedra que a veces desde la crítica cuesta transgredir para no parecer descortés. Apellidos como Méliès, Renoir, Truffaut, Godard, Bresson, Polanski… Han conseguido que la arena francesa imponga un canon de certeza y oficialidad cuando se habla de cine. Y ahora, apellidos nigerianos hasta ahora desconocidos se disponen, desde esta tarde, a enamorar a un público selecto, comedido y dispuesto. Tomen nota de estos siete realizadores: Afolayan, Amata & Bongos, Emelonye, Omotoso, Anyaene, Ali-Balogun y Kelani.

A las 20.30 horas dará comienzo el acto de apertura que abrirá estos 4 días intensos de cine africano. Como plato fuerte de esta noche, la película que dará el pistoletazo de salida será Phone Swap del director Kunle Afolayan que estará presente para un posterior debate. Mañana tendrá lugar un encuentro profesional entre productores nigerianos y franceses así como la participación de algunos directores. Ya, a mediodía comenzará el maratón de 5 películas que cerrarán la jornada del viernes. El sábado por la mañana, el epicentro será la conferencia sobre la industria de Nollywood que convocará a diversos críticos, directores y periodistas. Por la tarde, y como en la jornada anterior, otras 5 proyecciones dinamizarán el tercer día de festival. El domingo, 4 películas pondrán el broche final a esta apuesta cinematográfica con el premio del público a la mejor película. Sin lugar a dudas, un dispositivo considerable del que se han hecho eco numerosos medios africanistas y generalistas tanto de Francia (RFI, Africultures, etc.) como en el resto de países (Africa is a Country, This is Africa, The Guardian, etc.). El evento, sin dudas, servirá de trampolín para un mercado relativamente nuevo en el país galo (recientemente se estrenaba en francés NollywoodTV) sin dejar de lado la cartera: los organizadores tuvieron que hacer malabares para afrontar un presupuesto modesto que incluso recurrió a una campaña de crowfunding en la que pedían 8.500€ de los que, lamentablemente, solo han obtenido 2.466€. La crisis y las fuentes de financiación, sea como fuere, se dejan notar.

Largometrajes seleccionados en la Nollywood Week Paris:

1. Phone Swap, de Kunle Afolayan (2012)

2. Inalé, de Jeta Amata & Keke Bongos (2010)

3. Last Flight to Abuja, de Obi Emelonye (2012)

4. Man on Ground, de Akin Omotoso (2012)

5. Ijé, de Chineze Anyaene (2010)

6. Tango with Me, de Mahmood  Ali-Balogun (2012)

7. Maami, deTunde Kelani (2012)

La pequeña África del barrio Château Rouge

El componente polisémico del barrio parisino de Château Rouge invierte el marquetiniano y acompasado perfil de la Ciudad de la luz en una transfiguración del espacio que tiene lugar en cuestión de minutos. Conceptos como espacio o tiempo se redefinen constantemente en este pequeño planeta negro; en esta pequeña África que mantiene de forma dinámica, adaptada y funcional, su esencia, sus tradiciones.

Hoy hace frío en busca de las tiendas donde venden películas africanas y el clima invitaría más a una hibernación precipitada con té y croissant. Pero no aquí. Rezuma vida: la percepción constante de la música en árabe, wolof, swahili o bantú; la venta ambulante de verduras como el okra o el nyame; frutas como el ditax o el mango; platos típicos como el mafe o el yassa poulet; tejidos con estampados y motivos propios de los países al Sur del Sahara, o las cadenas de peluquerías que desempeñan la hibridación entre una París africanizada son la prueba de una armonización, a veces impuesta desde el Estado, que agrupa a una buena parte de la población subsahariana en la capital francesa. “Hermano, ¿quieres unas gafas de sol? ¡Te salvarán la vista!”. Hassan, un comerciante mauritano jugaba con la metáfora y… ¿Por qué no aceptarla? Si paseas por Château Rouge el principal requisito tiene que ser el de cambiar las lentes con las que observar la realidad.

En Château Rouge la vida trascurre de otra(s) forma(s): la cultura es diseccionada y globalizada lo que provoca que en cualquiera de las calles políglotas y repletas de colores un diola (uno de los grupos étnicos de la Casamance, la region sur de Senegal) no le diga a un mandinga (uno de los grupos mayoritarios de Malí) cómo tiene que vivir. Simplemente se entienden. Se respetan. A las segundas y terceras generaciones de inmigrantes nacidos ya en Francia hay que sumarles, además, una nueva realidad que se deja notar también en este tapiz africano en el corazón de París: en 2010, según el censo francés, los estudiantes africanos representan un 41% de todos los estudiantes extranjeros, de los cuales más de la mitad de ellos son del Magreb y casi un 80% de Marruecos y Argelia.

Artículo publicado en Wiriko

Ugawood: La industria de cine incipiente en Uganda

El cartel Ugawood Hill preside una delas siete colinas ugandesas.

El cartel Ugawood Hill preside una de las siete colinas ugandesas.

La todapoderosa industria nigeriana de Nollywood, entre las primeras del mundo, es un claro referente y exponente del mercado en el cine africano, uno de los motivos por lo que la sombra se hace pronunciada en otros puntos del continente. Sin embargo, el panorama cada vez se hace más heterogéneo, o eso parece. Con apenas una producción de 30 películas al año, Ugawood, la industria emergente en Uganda, se hace notar a pesar de que todavía se encuentra en sus primeras etapas. El binomio que se establece, de tipología «gore», al relacionar Uganda con el general Idi Amín se nos reduce a un pasado sumido en las tinieblas. Opaco. No obstante, el actual marco sociopolítico y cultural invita a reflexionar sobre las nuevas tendencias en el país al que Winston Churchill, uno de los primeros “turistas” occidentales en visitar el país, le pusiera en 1907 el sobrenombre de “la perla de África”.

La próxima cita política en Uganda tendrá lugar en 2016 cuando el actual presidente Musevini cumpla en el poder 27 años. Del otro lado, la esfera cultural busca una mayoría de edad que le ha sido secuestrada desde la independencia del país en la década de los sesenta… Y así lo reconocía en una entrevista para African Screen la ugandesa Caroline Kamya quien dirigiera la laureada Imani (2010), al subrayar que en el país se realizan desde hace unos años y con mucho esfuerzo tres tipos diferentes de filmes: películas de cine dirigidas a una audiencia de cine local e internacional, como la mencionada Imani, Divizionz (2007) o la reciente The Ugandan (2012) nominada a la sección oficial del último FESPACO; los cortometrajes experimentales; y el Ugawood o Kinna-Uganda, que se asemejaría a las películas de Nollywood, grabadas y editadas en una semana. Precisamente, en el año 2005 se producía Lucha de sentimientos dirigida por Hajj Ashraf Ssimwogerere a la que se le atribuye ser la primera película de Ugawood.

Lucha de sentimientos (2005), primera película Ugawood, dirigida por Hajj Ashraf Ssimwogerere.

El término Kinna-Uganda fue acuñado en Uganda y se utiliza con frecuencia para definir películas producidas únicamente por ugandeses, es decir, de cosecha propia; un fenómeno popular, que surge de la tradición establecida del teatro. Los escasos estudios sobre Ugawood subrayan que el crecimiento potencial de Ugawood tendría la virtud de servir como una válvula de expresión de bajo coste para el pueblo ugandés.

Después de El último rey de Escocia (2006), en el que un espléndido Forest Whitaker se hacía con el Óscar al mejor actor por su interpretación en el papel del dictador Idi Amín, el resto de la crítica internacional situó sus lentes en los artistas ugandases que nutren el Ugawood. Bajo la duda de la calidad de unos guiones que recurren a la adopción de tácticas economicistas (lo que implica la creación y la edición de una película en unos días para luego venderlas en las calles) y con unos métodos cinematográficos ambiguos (actores muy mal pagados y producciones que viven en las especificaciones de un video casero de aficionados) es un importante revulsivo para aquellos que no encontraban la manera de unirse a esta industria y de financiar sus propias producciones independientes.

maisha1

Afortunadamente, los programas como el Laboratorio de Cine Maisha (Maisha Film Lab) están ayudando a crear un futuro más brillante para la industria del cine de Uganda. Maisha que en Kiswahili significa «vida» fue fundado por la directora nominada al Óscar Mira Nair y su objetivo es formar a jóvenes talentos en Kenia, Uganda, Tanzania y Ruanda. Desde su inauguración en 2004, 400 participantes han tomado parte, como guionistas, actores, realizadores y editores.

Los festivales de cine también juegan un papel crucial en Uganda. Desde 2004, el Festival Internacional de Cine de Amakula Kampala se ha convertido en un evento anual.  De septiembre a diciembre se centra en la creatividad local e invita a los cineastas a presentar sus trabajos y participar en talleres y seminarios donde les enseñan cómo aprovechar al máximo las grandes ideas con limitados presupuestos. Ugawood no representa los mismos números que Nollywood, Bollywood o Hollywood, pero se presenta como un nuevo foco de inversiones para la creatividad en uno de los países más jóvenes de todo el mundo.

Publicado en Wiriko