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Arranca la ventana de cine africano más grande de España

Cartel-1-FCAT

El Festival de Cine Africano de Córdoba (FCAT) cumple diez años de amor al cine africano en España y esta tarde arranca, hasta el 19 de octubre, una de las ediciones más emotivas debido a los recortes presupuestarios que ha sufrido la organización. Una década de FCAT trascendiendo África y aproximando su heterogeneidad a través del séptimo arte. En este décimo aniversario, el segundo en la ciudad tras ocho años en Tarifa (Cádiz), Córdoba se consolida como la ventana de cine africano más grande que existe en el ámbito hispanohablante con 120 proyecciones de 70 películas, 27 de ellas a competición, junto a otras actividades paralelas.

La principal circunstancia que motivó la creación de este encuentro con el cine africano en el año 2003 fue, por un lado, la llegada continuada de pateras a las costas andaluzas, en concreto, a las gaditanas. La imagen mediática reiterativa era la de una África que se moría y que seguía anclada en la tragedia, el hambre y las guerras. Llegaban con un espejo enorme y biselado de esperanzas. Lo hacían en las embarcaciones típicas que utilizan los pescadores de África occidental pero el reflejo daba tanto pavor que las categorizaciones comenzaron a sacar punta a nuevos términos y a adjetivaciones trasnochadas: sin papeles, ilegales, subsaharianos, pateras o cayucos que se acurrucaban en una población apostada en la arena y que desconocía las heridas del continente madre de todos ellos.

Fotograma de la "La Pirogue" (2012), un film del senegalés Moussa Touré.

Por otro lado, se hacía fuerte la necesidad de educar la mirada hacia estos nuevos vecinos. El suspiro deslabazado que sufrían los habitantes de Cádiz o Málaga a comienzos de la década del 2000 hizo de la impotencia social un brebaje con efectos educativos y divulgativos en el sur de la Vieja Europa. Y la vacuna visual contra los estereotipos que se tienen sobre África se patentó en Tarifa gracias a la mano firme de Mane Cisneros, directora del Festival de Cine Africano de Córdoba.

La suma de estas características, hicieron imprescindible un nuevo marco en el que poder acercar las circunstancias sociales, políticas y económicas de estos inmigrantes. Un nuevo espacio de reflexión y divulgación de esa otra África a través de la cultura y que el FCAT ha pregonado desde su comienzo gracias a la ecuación equipo-voluntarios-público. Una cita obligada con las cinematografías africanas tanto en la Península como en Europa. Una década que merece ser subrayada y tenida en cuenta por la labor de acercar en 35mm. al continente vecino sin frontera alguna.

Un tapiz con lo mejor del continente
Para esta edición que arranca hoy se proyectarán 70 filmes de temática africana y árabe procedentes de 32 países, entre los que destacan la presencia de producciones de Burkina Faso, Camerún, Nigeria o de Sudáfrica, una de las industrias cinematográficas más potentes y prometedoras del continente. Como ya ocurriera en ediciones anteriores, los cinéfilos podrán disfrutar de un nutrido número de películas senegalesas. Ejemplos de ello son filmes como Mille soleils, Tall as the baobab tree (realizada en coproducción con Estados Unidos), la ganadora en la pasada edición del Griot al Mejor Largometraje Documental Tey; o President Dia, del director William M’Baye al que pudimos entrevistar hace un año en Dakar.

Los títulos que se podrán visionar procedentes del Norte de África son los trabajos de jóvenes cineastas de Argelia, Egipto, Marruecos y Túnez muchos de ellos influenciados por las Primaveras Árabes  que han servido como telón de fondo. Además, estarán representados también 23 países más: Alemania, Angola, Arabia Saudita, Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Etiopía, Francia, Gabón, Guinea Conakry, Guinea Ecuatorial, Kenia, Madagascar, Mauritania, Mozambique, Perú, Portugal, Qatar, RD Congo y Trinidad y Tobago.

Trailer de la película Something necessary dirigida por la keniana Judy Kibinge. Una parábola edificante sobre la expiación en contraste con la violencia mortal que siguió a las elecciones de 2007 en Kenia.

Estrenos
La programación fílmica del festival estará distribuida en ocho secciones oficiales, tres de ellas competitivas. En esta ocasión, serán 27 los títulos en las secciones a concurso: “El Sueño Africano” (largometrajes de ficción), “Al Otro Lado del Estrecho” (largometrajes documentales) y “África en Corto” (cortometrajes documentales y de ficción). Todas las películas que participan en las secciones a concurso afrontan su estreno en España en el FCAT Córdoba, excepto Yema (Argelia/Francia, 2012), que como ha ha subrayado la directora Mane Cisneros “por suerte o por desgracia, seguimos sin poder convencer a las distribuidoras españolas de que estas cinematografías pueden tener una salida comercial en nuestro país”.

Además, en las secciones no competitivas podremos ver en “La Caja de Pandora” una selección de películas de temática africana realizadas por cineastas occidentales; “África en Ritmo” reunirá una vez más los mejores títulos sobre danza y música africanas; “Carta Blanca al EDOC” nos acercará una muestra representativa de lo que fue el Festival de Cine Documental de Quito, con películas de temáticas afro-descendientes y “10 Fragmentos de un Discurso Amoroso Africano”, una sección planteada no sólo como un análisis antropológico sobre las prácticas amorosas o las manifestaciones del deseo en África, sino como toda una declaración de intenciones de la organización del FCAT Córdoba.

A estas secciones se suma una serie de sesiones especiales en la programación, entre las que se encuentra la proyección de la afamada La bicicleta verde, primera película realizada por una mujer en Arabia Saudí, Haifaa Al Mansour, que se estrenará en las salas cordobesas durante el festival.

Os dejamos el trailer de una película que rome con los tópicos y se atreve a desmontar el concepto de música africana. Un film sobre el desarrollo del estilo Metal en Angola como respuesta a los años de guerra prolongado que vivió este país. Death metal Angola, dirigido por Jeremy Xido en una coproducción de Estados Unidos y Angola.

El cine como industria
Por quinto año consecutivo, el FCAT Espacio Profesional estará dedicado a promover la cooperación entre los profesionales de los cines de África, España y el resto del mundo. Un año más, la Casa Árabe será el escenario, del 15 al 18 de octubre, del V Foro de Coproducción “África Produce” y una serie de conferencias y mesas redondas; así como los Aperitivos de Cine, encuentros entre cineastas, periodistas y estudiantes, donde se hablará en profundidad de las películas programadas en competición.

Actividades paralelas
FCAT Córdoba no se limita a las salas de proyección, como demuestra su amplio programa de actividades paralelas, entre las que se incluyen cuentacuentos, proyecciones en los distritos, la exposición de fotografía Malagorée: de puerto a puerto,de Javier Hirschfeld, y encuentros con distintas ONGs de la ciudad.

Cabe destacar una de las actividades  más novedosas previstas para esta edición y enfocada a jóvenes profesionales: se trata del “Curso‐taller de Crítica de Cine: Desafíos tradicionales, fatales omisiones y retos renovados de la crítica en el actual panorama interconectado y plurivocal”, que se celebrará en colaboración con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) y el Programa ACERCA de Capacitación para el Desarrollo en el Sector Cultural de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) y que contará con la dirección del crítico Alfonso Crespo y con las clases magistrales de nuestra editora Beatriz Leal Riesco y el crítico de cine reconocidísimo por sus aportaciones a la literatura sobre las cinematografías africanas, el francés Olivier Barlet, entre otros.

La 10ª edición del FCAT se estrenará esta noche a las 21.00h. en el Teatro Góngora de la localidad cordobesa con la película del director mauritano Abderrahmane Sissako, La vie sur terre (1998).

Artículo publicado en Wiriko

Los cines de África reconquistan Granada

 Por séptimo año consecutivo, el Festival de Granada Cines del Sur convertirá por unos días a la ciudad andaluza en el epicentro geopolítico del séptimo arte en España. El festival, que tiene como objetivo la difusión y promoción de las cinematografías de los países habitualmente adscritos al hemisferio sur, propiciará hasta el próximo sábado 15, un vínculo de encuentro entre profesionales del sector y aficionados a un cine escaso en los circuitos convencionales de las salas de cine.

Es de rigor dedicar una especial atención desde Wiriko al festival granadino que junto al Festival de Cine Africano de Córdoba se han convertido en dos auténticos supervivientes en estos tiempos de recortes y zozobra. En España, son los únicos en su especie y, frente a todos los imprevistos, son capaces de aupar sus  proyectos fuera de las fronteras estatales con honores. Dos puntos de vista necesarios. Dos salvavidas que naufragan frente a una incertidumbre generalizada. Dos guías necesarias para la reflexión conjunta que subraya incansable la pregunta ¿a dónde vamos? Dos referencias que la Administración ha decidido convertir en una constelación de miradas, con precariedad de fondos, y que sugieren a prisa la unidad de la cultura por la diversidad. Dos festivales que en una nueva concepción del espacio, del tiempo y de la historia cinematográfica reflejan abiertamente el dogma de sus organizadores: mostrar otra forma de mirar hacia nuestros hermanos del sur.

Para esta ocasión, el Festival de Granada Cines del Sur ha seleccionado para la competición oficial a diez títulos de los que tres proceden del continente africano. El África subsahariana solo se presenta con una cinta que en cuestión de un año y medio se ha convertido en una clara candidata a optar por el máximo galardón en los festivales internacionales. Se trata de la impactante ópera prima del director keniata David ‘Tosh’ Git, Nairobi half life (2012). La película de Tosh, nacido en 1981 en una pequeña ciudad de Kenia llamada Nanyuki, fue seleccionada para representar a su país en la sección a la Mejor Película en Lengua Extranjera de los Premios Óscar del año pasado. Una coproducción entre Kenia y Alemania que mezcla, con suma habilidad, una mirada casi etnográfica sobre la condición de inmigrante interior dentro del país con los sueños de un espabilado aspirante a actor, que verá cómo la realidad se termina mezclando peligrosamente con sus deseos artísticos.

Los países del Magreb estarán representados con dos películas que se sitúan en un pasado tan urgente como recurrente por las convulsiones sociales y políticas provocadas por las llamadas “primaveras árabes” de los dos últimos años. Por un lado, el veterano cineasta egipcio Yousry Nasrallah, que explora en After the Battle (2012) las contradicciones personales de una ferviente opositora al dictador Hosni Mubarak, poderosamente atraída por un trabajador del sector turístico situado en el campo político opuesto. Por el otro, la tunecina Hinde Boujemaa aporta una sabia mirada documentalista con It Was Better Tomorrow (2012) a las vicisitudes de una mujer, madre de familia y abandonada por su esposo, que no encuentra fácil acomodo en la nueva realidad que se bosqueja ahora mismo en Túnez.

Otras secciones con sabor africano

Esta séptima edición del festival incluye una sección bajo el nombre de Milenio en la que se proyectan cinco películas marroquíes, reflejo de un legado cultural común y de los problemas sociales actuales en el país vecino. Destaca la proyección de Pegasus (2011), la película ganadora del premio Etalon de Oro en el FESPACO 2011, del director Mohamed Mouftakir. Los otros títulos que se proyectarán son Los caballos de Dios (2012), de Nabil Ayouch; The Mosque (2010), de Daoud Aoulad-Syad; Quand les hommes pleurent (1999), de Yasmine Kassari; y WWW What a Wonderful World (2006), de Faouzi Bensaïdi. En la sección Pantalla Abierta, la película argelina El gusto (2012), dirigida por Safinez Bousbia, presenta la historia de la música popular chaâbi, un estilo nacido en la calle y en los cafés, e impregnada de cantos bereberes, andaluces y religiosos. Aquí, un pequeño reportaje sobre El gusto.

En la sección Documental Al Jazeera destaca Black out (2012) que a pesar de ser una producción inglesa y dirigida por la alemana Eva Weber se ambienta en Conakry, Guinea, durante la época de exámenes. En cuanto se pone el sol sobre la capital cientos de escolares comienzan su peregrinación nocturna hacia el aeropuerto, las estaciones de servicio y las partes más ricas de la ciudad en busca de luz. Un viaje tanto literal como metafórico hacia la iluminación, a través del cual este evocador documental muestra cómo los jóvenes concilian lo que significa vivir en uno de los países más pobres del mundo con su deseo de aprender; todo ello en un contexto de lucha por el cambio en el país.

Por último, en la sección Perlas del Sur se proyectará la película documental Mama África (2011) del finlandés Mika Kaurismäki. Este documental se centra en la vida de Miriam Makeba, la primera cantante africana en alcanzar el estrellato mundial e impregnada tanto de raíces sudafricanas como de un incesante mensaje de lucha contra el racismo y la pobreza. La película estrenada en la inauguración del Festival de Cine Africano de Córdoba del año pasado, gana peso con un guión que narra su trayectoria a través de entrevistas con compañeros de profesión. Un documental sobre Miriam en el que ella misma no aparece… El trabajo de Kaurismäki, un apasionado de la música, se une a otros documentales que realizó en 2002, Moro no Brasil, y en 2005, Brasileirinho.

 

Artículo publicado en Wiriko